Chicos, chicas... una pregunta: ¿cuándo veis un objeto que os gusta, o un juego, o un libro... os fijáis en su tamaño, o el país en el que se ha fabricado? ¿No, verdad? Seguro que cuando queréis un libro no os fijáis en el color de la tapa o en el tamaño de las páginas, lo que os importa es la historia que cuenta.
Pues con las personas pasa exactamente igual. Para conocer a alguien no debe importarnos su color, ni el país en el que hayan nacido, ni su religión o cultura...
Lo único que tiene que importarnos es su forma de ser, que nos guste como persona.
Actualmente hay muchos inmigrantes en Andalucía, personas a las que muchas veces no conocemos porque son de diferente color o raza o cultura.
Olvidémonos de los prejuicios raciales... Los inmigrantes son personas como nosotros, tratémosles con solidaridad y encontraremos en ellos a nuevos amigos. Y después de este consejo sigue con nosotros en la web de La Banda.