despedida profesional
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Carolina Martín, un mito del deporte español

La onubense no se despedirá jugando, aunque ya no tiene nada que demostrar, pero será el gran apoyo del Europeo que se celebra este mes de abril en su localidad natal.

27 marzo 2026

Carolina Marín se despide del badminton, pero no lo hará en la pista del pabellón que lleva su nombre, en los Europeos de Huelva del próximo mes como era su deseo. Su rodilla no da para más y se marcha con un palmarés inigualable y un legado que trasciende el mundo del deporte.

La historia de Carolina Marín se ha construido grito a grito y lágrima a lágrima. Gritos de jubilo y de dolor, lágrimas de oro y de decepción infinita. Pero sobre todo es una historia de podiums y medallas de oro. Tres en mundiales para desde Huelva romper el monopolio asiático en el badminton; siete europeas, con la más deseada, la conseguida en su casa; y la que mas brilla, el oro olímpico en Río de Janeiro. Carolina nos ha hecho gritar a todos con aquella noche de Río o llorar con aquella tarde en París en la que se rompió la rodilla cuando acariciaba una nueva final olímpica. Esa es su grandeza. Carolina se hizo leyenda ganando y se ha convertido en un mito en la derrota.

La onubense ha popularizado el badminton en España, un deporte que empezó a jugar por una amiga y que con 14 años le llevaba a perfeccionar su juego en Barcelona para a partir de ahí revolucionar el mundo del badminton.

Torneo a torneo, medalla a medalla se convertía en la mejor jugadora del mundo, en una de las más grande de la historia hasta acercarse a la majestuosidad que da recibir el Premio Princesa de Asturias en 2024.

Grande en las buenas, y más grande en las malas al superar dos lesiones de rodilla que le han robado dos Juegos Olímpicos en Tokio y París, ahora empieza a decir adiós. En este mes de abril, en Huelva, no estará en la pista, pero si acudirá al Europeo para pasearse ya como una leyenda instalada en el olimpo del deporte.