La madre considera que su expareja ha actuado movido por el rencor ya que ella no quería retomar la relación.
El crimen se investiga como un caso de violencia vicaria.
De confirmarse, será la primera menor asesinada este año.
Un hombre ha matado a una niña de solo cinco años, hija de su expareja en Llano de Brujas, en Murcia. La llamó para confesarle lo que había hecho y huyó. Poco después, al filo de la medianoche fue detenido en Torrevieja, en Alicante. Un caso de violencia vicaria, una de las formas más crueles de la violencia de género, con el que despertábamos este miércoles
El detenido, según ha contado la propia madre, la llamó para contarle lo que había hecho: "La niña ya está en el cielo", le dijo a Ramona. También llamó a la guardia civil: "He hecho algo malo", les dijo. Gracias a la trampa de un amigo, que le prometió dinero para escapar, los agentes pudieron detener a Jesús en Torrevieja.
Todo ocurrió unas horas antes: como hacía habitualmente, el detenido recogió del colegio a la niña, hija adoptiva de su ex novia. Después, según la investigación, la envenenó con pastillas para acabar con su vida. Fueron los padres del detenido quienes encontraron el cuerpo sin vida de la pequeña en el piso de la localidad murciana de Llano de Brujas.
El Ministerio de Igualdad investiga el crimen como un caso de violencia vicaria. De confirmarse, sería el primer menor asesinado de este año. El año pasado nueve menores fueron asesinados por este motivo y 62 desde 2013, cuando se empezaron a recabar datos.
LA MADRE DICE QUE LA MALTRATABA
La madre de la niña de cinco años asesinada presuntamente por su expareja este martes en la pedanía murciana de Llano de Brujas ha asegurado que el hombre la maltrataba de manera constante y que, tras cometer el supuesto crimen, la telefoneó para decirle que su hija “ya estaba en el cielo”, acto que cometió, ha insistido, para vengarse de ella tras la ruptura.
La mujer, Ramona, fuertemente conmocionada y rodeada de numerosos familiares y amigos, ha acudido al minuto de silencio convocado por el ayuntamiento de Murcia en repulsa por este crimen que, según ha explicado la delegada del Gobierno central en la región, Mariola Guevara, será previsiblemente tratado como un caso de violencia vicaria, si bien es un extremo que deberá decidirse según avance la investigación.
El hombre, Jesús, de 48 años, trataba “muy bien, con mucho cariño y como un padre ejemplar” a la pequeña a pesar de no ser su padre biológico. Ramona adoptó a la pequeña, hija de una prima suya que no podía atenderla.